miércoles, enero 31
Supongo que...
lunes, enero 29
Parece que yo...
...yo hago del amor, algo caprichoso e inmoral... respecto a ti, solo soy un cuenta cuentos y ahora estoy triste y mal....
lara, laráaaaa..... lará, laraaaaraaaaa.... lará, laráaaaaaa, la la laráaaaa...
En fin, un buen trago a un lado y una buena rola. Eso me gustaría para hoy y talvez también para mañana.
Este es un blog, una bitácora, un diario. Y se supone que uno habla de todo (los hay especializados, críticos, culturales, los hay que son libros completos posteados día a día, este es sólo uno más en los canales de la internet, pero es el mío) y como se habla de todo, también se "diariza".
Hoy, sí que me gustaría escuchar una buena rola, con un buen trago a un lado. Un buen tabaco (Osiris me ha pegado su gusto por el habano, vaya que se disfruta... a la próxima en el cafelito compa) y una buena charla.
Filosofando o mejor dicho, "anemoneando" con Osiris, decimos: ah qué tiempos aquellos, en que nada te frikeaba por más de 24 horas. Siempre había otras cosas. Hoy somos conflictos vivientes. Que si esto. Que si lo otro. Talvez ni sea tan difícil. Pero uno se hace el responsable. Por uno y por todos. Hen, to pan. Algún día explicaré la frase.
Por eso me gusta la sci-fi, el ánime y los videojuegos. Mi opio. Jejejeje. Pero no.
Parece que yo, yo hago del amor algo caprichoso e inmoral... también por eso me gusta Bunbury, tiene una canción para todo momento. Para reír, para llorar, para pensar, para enamorar. Para decir hola y para decir adiós.
Por eso esos dos discos -tres discos, mejor dicho- no salen de La Pulga. Por eso, sigo cantando, aunque me falte la copa, el tabaco y la charla.
Lará, laráaa.... la la la laaaráaaa, lará, laráaaa, la la la lá.
Sueño con serpientes (II)
Necesito eliminar significados. Recuperar significados. Encontrar una dirección. He exorcizado a la serpiente, por fin, y ahora está a mi lado, siseando mientras avanzamos. Tantos ciclos por definir, Uroboros. Uroborus. Ouroboros. Tantos nombres por descifrar. La canción solo es una ronda que hace mucho no entono. Los sueños se difuminan. Empiezo a creer que el laberinto es más pequeño y que no me hubiera servido de nada atar un hilo a la salida. Cuartos de histeria. De euforia. De palabras comunes con nombres propios. Ciclos y ciclos y siglos. Solo fantasmas. Algún día, Uroboros.
Sólo soy un acertijo. Un oráculo sin respuestas. Una risa que se desvanece en el aire. Jajaá.
viernes, enero 26
Lady Blue
Ya mencioné que me gustan las rolas de Bunbury. Pues por si no, sí, me gustan. Si se le ve bien, a veces dicen tanto, que todo el discurso puede pasar desapercibido hasta que escuchas la frase exacta.
Cuantas cosas se pueden decir con tan pocas palabras. Cuanto puede significar una sola.
Esta es de mis favoritas, ahora no encontré vínculo para bajar la rola.
| Artista: Enrique Bunbury |
| Album: Flamingos |
| Canción: Lady blue |
| Hoy voy a empezar hoy es el comienzo del final el cocodrilo, astronauta soy en órbita lunar y ahora todo es mejor la lluvia de asterioides ya pasó no fue para tanto y desde aquí todo es insignificante nada es tan preocupante y el espacio es un lugar tan vacío sin tí Lady, Lady Blue sin control, sin dirección la luz se fue, ¿a dónde voy? Lady, Lady Blue sin control, sin dirección la luz se fue, ¿a dónde voy? No volverás a ver la mirada triste del chico que observaba el infinito Llamando a la estación perdemos combustible y la tripulación se quiere despedir desde aquí Dejo esta grabación a falta de algo mejor la soledad es un lugar tan vacío sin tí Lady, Lady Blue sin control, sin dirección la luz se fue, ¿a donde voy? Lady, Lady Blue sin control, sin dirección la luz se fue, ¿a donde voy? Desde hoy no temas nada no hace falta ya todo se fue con el húracan Nada queda de las vueltas que el tiempo nos dió todo se fue con el huracán |
Desvelándose con Fay
Al llegar todas las noches a casa, enciendo el televisor para programar el encendido automático. En lugar de buscar una película o un noticiario, pongo el Cartoon Network. Por dos cosas: entre semana pasan ánime (los que me conocen saben de mi obsesión por el ánime y el manga, aunque ésta nunca ha superado la sana afición a ambos entretenimientos). La segunda razón es que los fines de semana pasan Adult Swing (Harry Birdman, Hunger Force Squad, Laboratorio Submarino 2021, Pollo Robot, entre otras irreverentes animaciones que me ayudan a dormir mejor).
La noche de ayer, jueves, era de película. La última vez que me desvelé viendo una película de ánime en Carton Network fue de fábula. Esta ocasión tocó ver Cowbow Bebop. La atrapé justo en los títulos de inicio. Se me fue una escena al principio pero nada irrecuperable.
"Cowboy Bebop cuenta la historia de Spike, Jet y Fay Valentine, tres cazadores espaciales. Los cuales son presentados a varios casos de criminales. Cada uno, en el pasar de la historia cuenta sus secretos en su vida personal, llevándolos a encontrar y aprender mas de su vida." consigna la página animeclubd.mx.tripod.com.
La película Cowboy Bebop inicia con estos tres personajes y una linda hacker quinceañera que los acompaña, esperando dar un buen golpe en su trabajo de vaqueros cazarecompensas. La suerte quiere que Fay vea a un terrorista perpetrar un ataque con un tanque que explota en una vía rápida.
Es un sujeto que a pesar de estar en el momento en que el tanque explota, no sufre los efectos del arma biológica que ha desatado.
Spike, el personaje principal, se da a la búsqueda de pistas. La trama se va desenvolviendo suave pero ágilmente. Es sensacional.
Me impactó la película. Por el contenido del discurso de Vincent, el villano, el antagonista. Un personaje fabuloso. Sin memoria. Solo consiente o creyendo vivir un sueño inundado de mariposas amarillas, resplandecientes. Buscando una puerta que nunca aparece. Que nunca se abre.
Hubo dos frases de la película que me impactaron sobre todo. La primera la dice Vincent.
"Ahora sé que los días más reales fueron los que pasé contigo".
Joooo!! Bárbaro.
La siguiente hizo que dijera, desde la comodidad de mi cama y bien encobijado (por que hacía frío) ... sí, que dijera, "no manches". Decía:
"Are you living in the real world?".
A esas horas de la noche, era inevitable que esa pregunta se siguiera repitiendo en mi cabeza. "¿Estoy viviendo en el mundo real?" ... y me quedé dormido.
martes, enero 23
Brillo - Contraste
El mechón de cabello se reduce para enmarcar adecuadamente las cejas, mientras se eliminan algunos reflejos inadecuados en la frente y la nariz. He aquí unas huellas de acné que deben desaparecer. El ojo izquierdo ligeramente desviado de su eje, un buen observador podría notarlo y se reduciría la belleza de la joven retratada.
A pesar del esfuerzo al momento de realizar la fotografía, un ligero tono rojo se aprecia en la mirada y hay que eliminarlo también.
Con cuidado, se desvanecen los diminutos bellos en el dorso de la mano en la que se ha apoyado ligeramente el mentón, al que con unos cuantos pases se deja también limpio.
Hay que reducir el ruido alrededor de la imagen, eliminar cualquier rastro de basura visual. Está casi lista.
El encuadre muestra a la mujer sonriendo. Frente al ordenador, un hombre mira. Piensa. “Si ella me mirara a mí”.
viernes, enero 19
La in-trascendente poesía.
No voy a hablar mucho de este artista, creador, dedicado al collage, a la pintura, la poesía y etcétera. Sólo les dejo sus palabras cuando alguien le preguntó sobre la utilidad de la poesía:
“Siempre he creído que la poesía -no sólo en las palabras- es la que da sentido a la vida. Que ella tenga una resonancia en lo inmediato o no, no tiene importancia. Yo creo que es una forma de iluminación con que los seres podemos sobrellevar lo cotidiano, acercarnos a la magia, al mundo paralelo de los sueños. ¿Qué más se puede pedir?”
Se trata de Ludwig Zeller. No hay más qué decir.
Ludwig Zeller
Sobre una pintura de Susana Wald
Por los ruidos que vienen desde el fondo. Mi vida
Es como un sueño: dos mujeres me muestran el filo de un milagro.
La de arriba se encoge dentro de un caracol resplandeciente,
Veo sólo su rostro, los párpados cerrados y el silencio
Que cae hacia un pozo sin fondo.
Alzo mi mano que arde
Y mido a través del vacío, esa quietud, la nada.
La que está más abajo abre como ante el mar sus piernas
Y suben las mareas delirantes quebrando en mil espejos
La imagen prohibida de esa flor invisible que cual
Una centella va cruzando el terciopelo negro
De la noche.
Los labios de esa herida
Que hoy escucho vibrar
Como una cuerda, aquello que jamás lograremos medir
Sino en frágiles llamas, aquel sexo de Dios
Ese misterio del carbón errante, aquel dulzor
Esa raíz del cántico, esa boca.
jueves, enero 18
Malas palabras.
a) Yo, que escupía a los pusilánimes, he negado durante tanto tiempo ser uno. Me encojo sobre mí mismo, sintiendo el par de manos sobre mis hombros, oprimiéndome. Y talvez sea yo.
b) Apuntando con el dedo índice, lanzó la acusación al frente: ¡Bang!
c) Se quedó callada, como conteniendo aquello que no quería decir. La frase explotó en la boca como un fruto maduro al caer del árbol. Pendejo, dijo, y se echó a llorar.
d) De todas las cosas que podía escucharle decir a mi madre, el clásico “hijoeputa” era el que más me hacía reír.
e) La pequeña joya había desaparecido de su lugar y en aquel momento, tirando el desayuno sobre la mesa, blasfemó, esparciendo la mierda sobre quienes más quería.
f) Lo dijo a mis espaldas y de frente respondí: ¡La tuya!
g) Y de lo que me dijo, nada pudo dolerme más que lo que calló.
h) Quería matarlo, pero me bastó escupirle una palabra.
i) Los niños se miraron uno al otro, aún con el sabor a jabón en la boca, sin saber por qué papá les castigaba por decirle de cariño a su madre lo que todas las noches él repetía en la alcoba.
Y para terminar, otra rolita de Bunbury, que nada que ver con lo anterior:
Album: Flamingos
Canción: Y al final, ...
permite que te invite a la despedida
no importa que no merezca más tu atención
así se hacen las cosas en mí familia
así me enseñaron a que las quisiera yo
permite que te dedique la última línea
no importa que te disguste esta canción
así mi conciencia quedará más tranquila
así en esta banda decimos adiós
...y al final
te ataré con todas mis fuerzas
mis brazos serán cuerdas al bailar este vals
...y al final
quiero verte de nuevo contenta
sigue dando vueltas
si aguantas de pie
permite que te explique que no tengo prisa
no importa que tengas algo mejor que hacer
así nos podemos pegar toda la vida
así si me dejas no te dejaré de querer
lunes, enero 15
Mostros - Monstruos
Nunca las pesadillas volverán a ser como antes. Ya nadie te persigue. No están esos mostros corriendo, pisando tus talones. Solo los reflejos de esas paredes vueltas espejos. Solo tus ojos viendo tus ojos, tratando de comprenderte.
Dolor de cabeza. Intenta compreder tu dolor de cabeza. Como la pieza rota que falta en el tablero.
Sonríes, justo como cada vez que estás por saltar del trampolín. Ese trampolín al final de cada calle, al final de cada día.
Te hace falta un par de pinzas o un escalpelo. Un arma. Un cuento.
Nunca las pesadillas volverán a ser como antes. Algo te lo dice. Vuela.
Artist: Nacha Pop Lyrics
Song: Lucha De Gigantes [Descarga]
Lucha de gigantesconvierte,
el aire en gas natural
un duelo salvaje
advierte,
lo cerca que ando de entrar
En un mundo descomunal
siento mi fragilidad.
Vaya pesadilla
corriendo,
con una bestia detras
dime que es mentira todo,
un sueno tonto y no mas
Me da miedo la enormidad
donde nadie oye mi voz.
Deja de enganar
no quieras ocultar
que has pasado sin tropezar
monstruo de papel
no se contra quien voy
o es que acaso hay alguien mas aqui?
Creo en los fantasmas terribles
de algun extrano lugar
y en mis tonterias
para hacer tu risa estallar
En un mundo descomunal
siento tu fragilidad.
Deja de enganar
no quieras ocultar
que has pasado sin tropezar
monstruo de papel
no se contra quien voy
o es que acaso hay alguien mas aqui?
Deja que pasemos sin miedo.
jueves, enero 11
Memorias... sentidos...
¿Qué cosas despiertan a tus sentidos?
¿Qué cosas despiertan a tu memoria?
En la cabeza hay cuartos. Puertas cerradas y abiertas. Un aroma llega y atravieza el picaporte para dejar el paso abierto. Y caminas a través de tus recuerdos.
Escuchas un sonido. Un crujir de la duela cuando caminaste descalso.
Escuchas una canción y se abren tus sentidos.
Obsesionado. Sigues escuchando. Y los poros arden. Y las puertas se abren.
El sistema nervioso se altera y provoca una contracción muscular.
Sonríes.
Una copa, para seguir escuchando una canción.
| Letras de Canciones de Enrique Bunbury |
| Artista: Enrique Bunbury |
| Album: Flamingos |
| Canción: Sácame de aquí [Descarga] |
| sácame de aquí no me dejes solo o todo el mundo esta loco o Dios es sordo dicen que si continuas a algún lugar llegarás debe hacer falta bastante caminar No soy mala hierba, sólo hierba en mal lugar; cabeza de calabaza en martes de carnaval hubo un momento en que pudimos decir que no, que lo sentimos nos debimos confundir escribiremos nuevas reglas esta es la primera de ellas está prohibido prohibir sácame de aquí no me dejes solo o todo el mundo está loco o Dios es sordo sacamé de aquí no me dejes solo no entiendo que nos pasa a todos hemos perdido la razón nos hemos equivocado teniendo toda la razón aun podemos ser libres dentro de una canción hubo un momento en que pudimos decir que no, que lo sentimos nos debimos confundir escribiremos nuevas reglas esta es la primera de ellas está prohibido prohibir sácame de aquí no me dejes solo o todo el mundo esta loco o Dios es sordo sácame de aquí no me dejes solo no entiendo que nos pasa a todos hemos perdido la razón sácame, sácame... sácame de aquí no me dejes, no me dejes... tan solo... sácame de aquí |
miércoles, enero 10
Adormilado
Intenta mantener los ojos abiertos. No dejes que se cierren las ventanas. Mantente de pie. Camina. Conduce por ese bulevar atestado. Esquiva los cuerpos sin vida que como el tuyo, chocan y dejan restos por la amplia vía.
La almohada es un obstáculo, no dejes que te arrastre, pelea, pelea. Dormir es una pérdida de tiempo. No duermas, no duermas. Pelea.
Mueve esas extremidades tuyas alternadamente para emprender la carrera. Luego de unos minutos vislumbrarás el trampolín. Tú sabes la respuesta. Sólo una cosa queda por hacer.
Salta.
jueves, enero 4
Sueño Con Serpientes.
con cierto mar, ay, de serpientes sueño yo.
Largas, transparentes, y en sus barrigas llevan
lo que puedan arrebatarle al amor.
Oh, la mato y aparece una mayor.
Oh, con mucho más infierno en digestión.
Aparezco en una calle de mi colonia conduciendo mi auto. Esta vez los frenos responden perfectamente pero mis ojos se cierran de sueño. Tengo sueño dentro del sueño. Se me vuelve imposible conducir sin sentirme inseguro. Como si a cada vuelta de esquina pudiera estrellarme de nuevo contra otro auto, contra otro ser humano.
Así que me estaciono y una combi de transporte colectivo se detiene ante la señal de mi brazo extendido.
Al subir al transporte mis ojos arden. Es imposible mantenerlos abiertos, o cerrados. Y no hay punto intermedio. Es un escozor desesperante. Pero pienso en que ya estoy cerca de casa así que dejo de preocuparme.
Pido bajar y me acerco a la casa los últimos metros a pie. Veo por la ventana y la casa es como si no fuera mía. Allá están mi hermano y mi madre viendo la televisión y de pronto observan hacia fuera, donde yo estoy, y me ven como si fuera un ser extraño, venido de ninguna parte.
El día –o la noche- es gris como en todos los sueños así que no es posible saber qué hora es. Entro y trato de recostarme. Recuerdo el auto y pido a mi madre y hermano me acompañen a buscarlo.
- ¿Dónde lo dejaste? -
Pero no logro recordar. No sé donde está. En alguna calle cerca, creo.
Salimos y caminamos por las empinadas calles, ahora más tortuosas que nunca. Llegamos a un punto y la colonia parece haberse elevado cientos de metros de su altitud original. El horizonte está abajo y podemos ver desde lo que parece un taller, el resto de la ciudad y sus luces encendidas. Ahora comprendo. Es de noche y por eso tengo tanto sueño. Quisiera llorar.
En el taller pregunto si alguien ha visto mi auto. Me preocupa mi auto. Nadie sabe nada. Hay una familia de turistas y me acerco al que parece el padre. Le explico lo de mi auto. Lo he tenido que dejar por que el sueño me vencía y ahora no lo encuentro.
Me dice que tampoco lo ha visto.
Ahora todos a mi alrededor tienen vasos desechables de plástico en las manos. Esos vasos transparentes en que te sirven la horchata en las fiestas de cumpleaños. Un niño se acerca a mí con un balde repleto de esos vasos transparentes pero no están completos, les han cortado desde la boca hasta la base, y ahora son como hélices hechas de vasos de plástico.
El niño me dice el nombre del juguete pero no logro repetirlo.
- Lánzalo, aviéntalo al viento – es la orden refiriéndose al vaso cortado que he tomado yo. El niño lanza el contenido de su cubeta al viento y yo lanzo el mío junto con los demás. Todos lanzan sus vasos y el cielo se convierte en un espectáculo de palomas de plástico, de vasos como helicópteros.
Algunos regresan a mi cara y me golpean y vuelvo a sentir miedo. Quiero salir de ahí.
No quepo en su boca, me trata de tragar
pero se atora con un trébol de mi sien.
Creo que está loca; le doy de masticar
una paloma y la enveneno de mi bien.
Ésta al fin me engulle, y mientras por su esófago
paseo, voy pensando en qué vendrá.
Pero se destruye cuando llego a su estómago
y planteo con un verso una verdad.
Oh, la mato y aparece una mayor.
Oh, con mucho más infierno en digestión.
FIN DE PARÉNTESIS)
Vamos de nuevo por una calle de la colonia y empiezo a buscar mi auto en el suelo, temiendo lo peor. De pronto veo restos de metal blanco y tras analizarlo un poco veo que es mi auto, como si hubiera sido aplastado por un pie gigante. Lloro un poco por mi auto y mis ojos me arden de nuevo. Me arden mucho.
Entonces comprendo lo que está pasando. Estoy soñando. Esto tiene que ser un sueño. No hay manera de que los vasos cortados tengan un nombre complicado, que sean un juguete que vuele al viento desde lo alto de mi colonia.
Cierro los ojos con fuerza. La tarea me exige una concentración que jamás había sido necesaria.
Entonces abro los ojos y veo las cortinas de mi ventana ondeando al viento como banderas azules de un país que es solo mío. Y el perchero donde colgué la chamarra y los pantalones y la camisa a rayas, a cuadros, lisa.
Mis ojos aún arden. Sigo soñando. He soñado que despierto de mi pesadilla y el despertar resulta peor, pues es el sueño de la realidad, repetida, repetida y auténtica, igual.
Cierro los ojos desde mi cama soñada y al cerrarlos estoy de nuevo en la calle. Abro los ojos desde la calle y al abrirlos estoy viendo de nuevo las banderas azules de mi cortina.
Cerrar y abrir los ojos es sólo seguirlos abriendo en sueños diferentes que son siempre el mismo. Como un interruptor de luz incapaz de apagar cualquier cosa. Encendiendo siempre el mismo cerebro confundido por un mal sueño.
Sólo hay una cosa que pueda hacer. Me impulso con fuerza hacia delante y estoy sentado en medio de la cama. Las cortinas azules siguen ondeando pero ahora veo la cascada de luces navideñas que sigue ahí después de una semana. Me siento tranquilo pero ahora temo dormir. Si duermo puede que despierte a un sueño. Puede que deje de saber cuando he dejado de dormir.
Imagen: Nightmare. Paul Bielaczyc.
martes, enero 2
VIII. Fiesta de Despedida (Cuento de Año Nuevo)
Por que me ha dejado cosas muy buenas”.
El Año Viejo
La navidad es sólo un instante y el año nuevo dura sólo el tiempo necesario para olvidar los propósitos que uno se impone. Así lo he visto siempre. Durante todo diciembre hay arreglos de la temporada y claro, ventas de la temporada. La navidad es un boom de abrazos y felicitaciones, acompañado de compras de pánico y gasto excesivo. Es la mejor época para la mercadotecnia. Todo se puede vender.
Para mí el año se termina desde octubre. Todo empieza a acabarse en octubre.
Me pregunto si es normal mi melancolía decembrina. Talvez sí. O no.
Lo bueno de la cena de año nuevo es que nadie se molesta si decides pasarla lejos de la familia. Por eso me encamino al bulevar. A buscar. A buscarte. A ver si en una de esas me encuentras.
Recuerdo los fines de año del 99 y el 2000. Todos esperando que se acabara el mundo. Todos menos yo, de eso sí estoy seguro. El mundo se acabó desde hace rato, estamos deambulando entre lo que quedaba de él. Al menos ya son pocos los que esperan un cataclismo que arrase con la humanidad. Eso es mejor, cuando llegue, nos agarrará desprevenidos.
Hago un par de cálculos mentales mientras me dirijo al bulevar. Después de todo no nos fue tan mal. Baje esos kilos de más sin habérmelo propuesto. Hice ese par de cosas buenas y esa docena de cosas malas de las que tanto tenía ganas. Al final y pese a todo, el balance es a favor.
En un año pasan muchas cosas y uno en este día, trata de recordar las importantes. Pero lo vital de la vida son las insignificancias. Los aleteos de mariposa que provocan las tormentas donde menos se les espera. Dime si no.
A lo largo del bulevar han adornado con luces multicolores. La vista parece bella. Cortinas y cascadas de luces pendiendo de lado a lado de la vía, sujetas a los postes del alumbrado público, del teléfono, de los semáforos. Una contaminación lumínica que inflama el ánimo en el último día del año. Me distraigo un poco viéndolas, hay poca gente en la calle, la mayoría debe estar poniendo la mesa para una cena: pavo si hay suerte, pollo si no la hay. Habrá quienes no cenen esta noche por que no quieren o no pueden. Pero para qué pensar en la miseria humana en esta noche. Lo importante es celebrar.
Llego a la casa luego de desviarme del bulevar por cinco minutos. Fue una buena idea. Sacó el antifaz de la guantera y el pase para el baile de máscaras. Empezaremos el año cubriéndonos el rostro, que es lo que pasamos haciendo el resto de los 364 días. Así que por un lado no hay hipocresía en ello. Un tanto de cinismo talvez.
La casa de Arboledas es grande, aunque no destaca entre el resto. Hay cascadas de luz colgando de las paredes, muy ad hoc con la época. Sonrío bajo mi antifaz que me cubre desde el labio superior hasta la frente.
El resto de los asistentes se ha tomado en serio también la invitación y algunos incluso más. Junto con el antifaz han escogido vestuarios para representarse a sí mismos. El último día del año sirve para expresar anhelos. Buenos deseos. Propósitos. Allá va Batman acompañado de un Robin. Allá Humpty Dumpty. Un hada mágica se pasea girando su varita con cachondería. Me hubiera gustado al menos conseguir un smoking. Parezco un bicho raro entre toda esta fauna.
Lo importante de la vida son esos aleteos de mariposa que provocan tormentas: comprar un libro en oferta, comer fuera una vez a la semana, dormir hasta tarde los domingos, no hacer nada.
En una larga mesa hay copas repletas de uvas sin semilla. Doce en cada una. Son para el último momento y ya faltan sólo unos minutos.
Esta fiesta de disfraces y de máscaras me parece una bella representación de todo lo que he visto afuera.
Un caballero con yelmo de plástico y El Zorro se me acercan y me saludan. Es claro que no me conocen, pero en este momento da igual.
Alguien llama para iniciar el brindis. Es el anfitrión, un mago de smoking y discreto antifaz negro. Es alto y educado. En un mundo de máscaras, su sencillez lo delata como quien toma las decisiones.
Emite un discurso a media voz que a veces es difícil escuchar por una fuente que está a su espalda.
Sostengo mi copa y veo las uvas. Doce. Habría sido bueno hacer una lista de propósitos, pero no me lamento de haberlo olvidado.
- ¿Y qué celebramos? – me dice una princesa de antifaz dorado, que se ha inclinado hacia mí para poder susurrar la pregunta.
Escucho por unos instantes al orador. Es curioso. Ahora sus palabras suenan claras. En el cielo empiezan a estallar castillos y cohetes para recibir al nuevo año, justo cuando el mago termina de hablar. Los invitados empiezan a abrazarse y felicitarse por el acontecimiento recién anunciado. Volteo entonces hacia la princesa de antifaz dorado, que ya tiene una uva a medio morder en los labios y me acerco para abrazarla y responder al oído su pregunta:
- El fin del mundo, señorita, el fin del mundo.
Foto: Antifaz Rojo. Autor: Desde la Ruta. Blog. (http://gbvalle.blogspot.com/2006_06_01_gbvalle_archive.html)




