Algo se ha colgado de mi hombro. Su siseo ya no es más extranjero pero he decidido acudir al espejo para verificarlo. La imagen se me aparece como quien da una vuelta equivocada y se encuentra en un amplio pasillo iluminado y vacío, la sensación es la del cliché mientras deambulas por el museo. Me he puesto a buscar, primero por fuera del marco del reflejo, astillas de realidad, un camino de migas de pan transportadas por hormigas –la señal esperada de que por encima de nuestras cabezas se prepara la lluvia sin horas–. Algo va mal, ¿qué es? La pared es un lienzo que huye. La pared es el tiempo dedicado y sus astas salvajes se escabullen mientras intento mantener el equilibrio. Algo va mal, ¿quién puso esta sonrisa por encima de mi hombro? Los labios, quiero decir, la idea de esos labios y su curva púrpura tienen el peso de una sombra en mi vista periférica y un tacto ahora familiar que empieza en el omóplato y se detiene antes de llegar a la clavícula. Debería concentrarme en la superficie del espejo. El reflejo helado me mira mientras busco en sus detalles. Algo pasa, ¿por qué no logro ver más allá de esos ojos? La sonrisa apenas asoma, sin importar cuanto contorsione el cuerpo no logro atraparla en el reflejo. Mi cuerpo hace figuras ridículas en la oscuridad ante el espejo y siento que la sonrisa, quiero decir, esa idea vista a medias, casi adivinada sobre mi hombro, parece abrirse y reír sin disimular la satisfacción. Me detengo –ya no veo a la pared ni al espejo ni al animal que escapa por el pasillo y deja sus huellas en el aire– y mis labios se tensan para imitar un gesto que no puedo dibujar. Algo no está del todo bien. La sonrisa por encima de mi hombro no deja de vigilar.
martes, abril 21
Algo no está del todo bien
lunes, agosto 24
Episodios de insanidad. Melodía a dos tiempos que parecen uno.
a)
Incluído en la lista, el corazón no supo a qué venían aquellos sentimientos. Después de todo, un transplante no era gran cosa si se podía seguir latiendo, así fuera, roto en mil pedazos.
b)
El chamán le dijo aquello con solemnidad y un poco de tristeza. Finalmente, el mono se resignó. Sus descendientes serían hombres.
c)
"Tonto, tonto" se refutaba a sí mismo, comprendiendo la razón por la que nadie usaba el elevador, mientras caía por el cubo vacío.
d)
Ilumna, dijo. Y con aquellas últimas palabras, creó el sol.
e)
Los elfos, después de todo aquel tiempo, comprendieron que su memoria inmortal era el vaso inagotable en el que cabrían los recuerdos de todas las calamidades futuras.
f)
Rompió en llanto al ver que el mundo se rompía. Pobre niño, de haberlo sabido antes, no habría permitido aquel juego de azar al que llamó la Evolución.
g)
Increíblemente certero, el arquero había atravezado, una vez más, la manzana que su nueva doncella había sostenido en medio del pecho.
h)
Murió, le dijo, resignado, el doctor. El fantasma entonces, se alejó de su cuerpo.
i)
- La locura, señor mío, no es otra cosa que un instante de extrema lucidez. ¿Lo comprende?
- Lo comprendo -, respondió sonriente el doctor, cerrándole una vez más la puerta al falso Napoleón.
jueves, diciembre 4
Never... (pequeño relato al asalto entre café y café).
Presentación.
No tiene.
Justificación.
No es necesaria.
Antecedentes.
Dos tazas de café con poca azúcar, medio vaso de agua. Temperatura ambiente: 27 grados Celcius. En la televisión hay futbol: Santos-Toluca cero a cero al minuto 46 del segundo tiempo, partido de ida, semifinales. Las notas ya fueron enviadas.
1. La palabra significaba "nunca".
La palabra significaba "nunca" pero no la podía decir, por que de hecho, era demasiado absoluta para soltarla así nomás por qué sí. Sería un tanto irresponsable. Como si de pronto estuvieras en la terrible situación de tener sujeta a una persona con una mano mientras con la otra te aferras a una cornisa en lo alto de un edificio. No son muchas opciones, pero ninguna se puede tomar a la ligera. ¿Entindes?
Por eso la palabra "singnificaba" lo que "significaba". Tampoco eso es fácil de entender.
Como sea.
1.1. Lo último era un "whatever".
Al final de la conversación, era un "lo que sea" y no por que no tuviera importancia. Sino todo lo contrario. Imagina que sueltas la mano y logras recuperar tu peso para ponerte en un lugar seguro. Atrás quedó la peligrosa cornisa. Alcanzas refugio. Pero, ¿y el dueño de la otra mano?
Ja ja já.
Lo que sea. Pero no, ¿verdad? la cosa no es así de simple. Por eso, never.
2. Otra vez.
Por tanto se hace necesaria una explicación completa pero condensada de los hechos que preceden el relato que concluye este proyecto, que como tal, no lleva a un producto final sino que plantea un inicio hacia un resultado deseado.
Sin embargo, explicarlo una vez más requeriría (o a caso ¿no?) olvidar un poco la explicación previa. Por lo tanto, la explicación se omite, como siempre: again.
3. El relato.
Escrita la última línea, volteó hacia la izquierda, contemplando la seña afirmativa de quien había atestiguado el procedimiento. Firmó, todavía con algunas dudas. Volteó una vez más, hacia la izquierda; la persona en cuestión se había alejado un paso atrás y le lanzó esa mirada. Respondió con una expresión que cuestionaba, al menos eso parecía.
Cerrado el sobre, lo colocó en medio de la mesa, esta vez ya no volteó a la izquierda. Quizo decir algo:
- ¿Seguro? Acuérdate que yo soy zur...-
¡BANG!
4. Conclusión.
¿Hay alguna?
